.
.

COVA PINTA (Callosa d´en Sarriá)

Ir a mapa de yacimientos

Entrada de la Cova Pinta. Al fondo los paredones calizos de la Marina Baixa

Mapa Cova Pinta



Ver COVA PINTA (Callosa d´En Sarriá) en un mapa más grande

- Santuario ibero, Cueva de habitación
- Neolítico, Bronce, Ibero, islámico
- 4.000 - 1.000 a. C. - VI - III a. C.
- Mapa 848 (1-1) Callosa d´En Sarrià
- Acceso: fácil

La mayor significación de esta cavidad consiste en haber sido santuario ibero. En este lugar se celebraron ceremonias que hoy nos son difíciles de esclarecer, ritos sagrados que tuvieron gran importancia dentro de la comunidad que los realizaba.
Podemos acceder de dos maneras. La ruta más interesante parte desde el centro Callosa d´en Sarrià. Aunque hay que andar algo más, se localiza más fácilmente la cueva y disfrutaremos de buenas vistas sobre los valles y sierras de la Marina Baja.
Desde la plaza del ayuntamiento tomaremos la calle Sant Vicent. Se pasa junto al antiguo lavadero para continuar por la calle La Font hasta llegar a un pequeño parque donde la calle hace un giro a la izquierda. En esta curva sale una pista asfaltada que va ascendiendo entre fincas de nísperos. Llegamos enseguida a una primera bifurcación. A la derecha el vial se interna en una de estas fincas. Continuamos ascendiendo por la pista de la izquierda.
Más adelante dejamos a la izquierda una pista de tierra y unos metros más adelante el firme de cemento de la que seguimos se acaba y continúa ahora con firme también de tierra. Ahora la pendiente es mucho menos pronunciada. Abajo se extiende el valle cerrado hacia el sur por el Monte Ponoig y hacia el mar por la Sierra Helada de Benidorm. A los 250 metros, tras pasar una curva a la derecha, sale otra pista a la izquierda de la principal que enseguida coge dirección Oeste. Ahora los pinos sustituyen a los cultivos de frutales. A los 500 metros, es decir, siete u ocho minutos, se observa a la izquierda un amplio saliente de tierra que apenas supera en altura el camino por el que transitamos. Hay que abandonar la pista y dirigirnos hasta el extremo de esta plataforma, desde donde se ve la entrada de la cueva, a la derecha, unos cincuenta metros mas abajo, en la ladera contraria del pequeño barranco que se abre a nuestro pies. Sólo queda bajar con cuidado debido a la fuerte pendiente. Desde el pueblo el caminante habrá tardado media hora aproximadamente.


Localización de Cova Pinta desde la parte alta del barranco

La otra forma de acceso es por la carretera que se dirige desde Callosa d´en Sarrià a Guadalest. A algo más de un kilómetro de la salida de la población, nada más pasar el Km. 11 de la CV- 755, hay un mirador con bancos de cemento a la izquierda de la carretera. Unos metros más adelante sale una pista de tierra a la derecha donde hay que dejar el coche. Transcurridos doscientos metros de esta pista, cuando gira a la izquierda, hay que salirse de la misma por la derecha sin que haya camino definido. Nos internamos en la pinada hacia el Este buscando el barranco. Encontraremos un camino que baja al fondo del mismo, cosa que descartaremos para proceder a ascender por la ladera occidental. Un camino visible a tramos lleva hasta la cueva, si bien para encontrarla hay que echar mano de intuición y orientación ya que no veremos su entrada hasta estar a escasos metros de ella. Desde que se abandona la pista se tardan menos de diez minutos en llevar a la cavidad.
El mundo espiritual de una sociedad la define y califica. Las creencias profundas de las comunidades marcan su modo de vida. Desgraciadamente, la arqueología, al manejarse con testimonios mudos, sólo alcanza a vislumbrar someramente este importante mundo espiritual. Por eso, los yacimientos que nos hablan de esta faceta íntima del ser humano tienen una relevancia especial. La Cova Pinta es uno de ellos, y dentro del mundo contestano, de los más sugerentes.
La boca de la entrada tiene forma triangular, con 2,20 m. de altura por algo más de 4 metros de ancho. Se abre a un espacioso vestíbulo usado por el hombre del Neolítico como vivienda. Los restos de esta época son la pervivencia más antigua de ocupación de la cueva. También se encontraron restos de la Edad del Bronce, romanos y hasta islámicos, pero, como ya se ha dicho, lo más destacable fue su uso como lugar sagrado por los íberos. Del vestíbulo, de la luz, se pasa por un pequeño paso a la oscuridad, a la negrura absoluta de un conjunto de intrincados pasillos pétreos que comunican varias salas más espaciosas que debieron ser lugar de celebraciones hoy olvidadas.

PIC_0043

La cueva tiene un recorrido de 240 metros. Aparecieron en su interior vasos ibéricos junto con cerámica griega de importación.

Plano de la Cova Pinta

Entre los primeros se encontraron vasos caliciformes, tipo que se relaciona con rituales de libación y que podemos ver representados en algunas damas oferentes de la escultura ibera, como la del Cerro de los Santos (Albacete). Los vasos griegos eran un producto de lujo que también era usado en ceremonias de especial significación, como puede acreditarse por su aparición en muchas necrópolis iberas. Tanto unos como otros se encontraron rotos, dentro de un manantial, en las profundidades de la cueva. Esta circunstancia, que se da en otras cavidades tanto de esta cultura como en otras del Mediterráneo, lleva a pensar que los iberos realizaban ritos donde el agua tenía un papel fundamental. El agua como fuente de fertilidad es un símbolo que ha llegado hasta el presente. Regaba los campos proporcionando la riqueza de abundantes cosechas, dando vida a las sociedades iberas. Cuando la sequía azotaba, la lluvia debió ser recibida como un don celestial. Por tanto, no es extraño que incluyeran el líquido elemento en sus creencias.
Por otra parte, se han interpretado las cuevas como la representación del aparato reproductor femenino, hecho que aquí se ve acrecentado con la forma triangular de la entrada. Triángulo que, como símil del pubis femenino, es y ha sido símbolo de la fertilidad, relacionado en las culturas antiguas con cultos a la Diosa Madre.
Desgraciadamente, la falta de civismo de algunos, ha hecho necesario el vallado de la cueva, por lo que sólo se puede observar el vestíbulo. Pero no hace falta tener mucha inventiva para imaginar a sacerdotes o sacerdotisas iberas atravesando la entrada triangular de la cueva para iniciar su viaje al interior de la Madre Tierra y celebrar actos propiciatorios en bien de la comunidad.


Panorámica desde el monte Ponoch - Ubicación de la Cova Pinta



Si haces la ruta con GPS, te agradecería que me mandaras el track y los waypoints a julioasuncion@hotmail.com para incluirlos en la página.
En esta dirección también puedes hacerme los comentarios que creas oportuno.

Si has visitado esta página es que te gusta la arqueología. Prueba a visitar mi blog de rutas arqueológicas por Navarra:



No hay comentarios:

Publicar un comentario