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CUEVA DEL HUMO 1/4: Descubrimiento de la cueva

La  Cueva del Humo se encuentra en la ladera oeste de la Sierra de Foncalent, cerca de la ciudad de Alicante. Es un yacimiento prehistórico fundamental en la historia de la capital levantina. Mauro Hernández, el prestigioso arqueólogo, mencionó esta cavidad en el libro Historia de la ciudad de Alicante publicado por el Ayuntamiento de Alicante. Allí decía: tradicionalmente se considera la Cova del Fum como un enterramiento múltiple y por sus ajuares el yacimiento prehistórico más antiguo término municipal de Alicante.
Este artículo tiene varias partes. En esta entrada tratamos sobre el descubrimiento de la cueva. Desde estos enlaces puedes acceder a las restantes partes del artículo:
- La Excavación de Jaime Carbonell
- La protección de la cueva.
- Localización y acceso.




Ventana natural de la Cueva del Humo
La Cueva del Humo, Cova del Fum en valenciano, es una pequeña cueva que se encuentra a una altitud de unos 240 metros sobre el nivel del mar. Es una cavidad de unos 6 metros de profundidad por 5 de ancho con altura media entre 2 y 3 metros y una superficie de poco más de 20 metros cuadrados. La cueva está orientada hacia el oeste y la entrada tiene 2,60 metros de ancho. La boca de la Cueva del Humo es de tendencia circular y está flanqueada por dos pequeñas ventanas naturales creadas en la roca. Otra curiosidad de la Cueva del Humo es una tercera ventana natural en el techo que da una mejor iluminación al interior de la cavidad.

La Cueva del Humo toma el nombre del color oscuro del techo por el hollín de las hogueras que en el pasado se habrían hecho en su interior. En realidad puede ser que ese tono oscuro se deba a la actuación de determinadas bacterias sobre la superficie de la roca. Aunque su nombre es Cueva del Humo también podría llamarse muy bien la Cueva del Tesoro ya que la primera vez que se excavó fue a finales del siglo XIX por vecinos de la zona que actuaron buscando un supuesto tesoro que creían que podía estar escondido en la cavidad. Uno de estos buscadores de tesoros, Antonio Llorca Belda, apoyado el galán dio testimonio a Jaime Carbonell de la excavación irregular que hicieron buscando ese tesoro. Según el galán cuando tenía 12 o 13 años y estaba cobijando el ganado en la cueva, golpeó con el cayado sobre el suelo y notó que sonaba a hueco. Pensó que podía haber un espacio inferior que guardara algún tipo de tesoro. En realidad el sonido a hueco se debía a que el suelo de la cueva tenía varias capas de estiércol de las ovejas y cabras que hasta periodos recientes fueron cobijadas por los pastores en la cavidad. Al secarse el estiércol crea un suelo menos denso que el apisonado de la tierra, lo que da lugar a ese sonido a hueco. El galán buscó a un amigo para que le ayudará en la excavación. Quedaron un domingo seguramente ilusionados pensando en las riquezas que les esperaban. Lo cierto, siempre siguiendo su testimonio, es que lo que empezaron a descubrir fue una gran abundancia de huesos, cráneos y mandíbulas. Así siguieron escavando hasta que su compañero dijo que ya se había cansado de tanto hueso. Lo más curioso de este relato es que el galán también refiere que creía que su amigo había encontrado algo y lo había disimulado para volver más tarde a buscarlo. Prueba de ello fue que su amigo posteriormente adquirió una casa, un carro, un animal de acarreo y otros enseres que creyó pagados con lo que su amigo pudo haber encontrado en la cueva. Aunque este hallazgo del "tesoro" parece más fantasía que realidad.

La Sierra de Fontcalent, lugar donde se encuentra la Cueva del Humo
Lo cierto es que la actuación de estos buscadores de tesoros perjudicó seriamente al yacimiento arqueológico revolviendo los estratos y destruyendo información muy valiosa que con métodos actuales podrían haber aclarado muchas incógnitas sobre tan importante yacimiento arqueológico.

- Siguente: CUEVA DEL HUMO 2/2: la excavación de Jaime Carbonell

© Julio Asunción