EL CASTELLAR COLORAT 2/2 ¿Atalaya, poblado o santuario íbero?

A falta de que el Castellar Colorat sea estudiado en profundidad todavía hay muchas incógnitas que resolver. Una de ellas son las curiosas cisternas o piletas hechas en piedra que se pueden ver en el yacimiento arqueológico. La primera de ellas se encuentra en la ladera, a tan sólo 80 metros de la gran torre. Otra se encuentra en la misma entrada de yacimiento, entre las dos torres. Y la tercera se encuentra en el recinto interior del acrópolis. ¿Cuál era su función? Realmente es un misterio. Dos de ellas presentan el vaso de la pileta agujereado. Que yo sepa este tipo de piletas no han aparecido en otros yacimientos ibéricos de la provincia alicante.

Pileta o cisterna junto a la gran torre del Castellar Colorat
Otro hecho singular son los tres pozos, cavidades, o simas que aparecen en el yacimiento arqueológico. Parecen cavidades en origen natural que han sido modificadas por los habitantes del Castellar. Uno de estos pozos, en gran parte colmatado, está en la misma entrada del poblado protohistórico, a los pies de la gran muralla. Otro pozo está muy cerca del punto más alto del Castellar Colorat. El tercero muy cerca de los escarpes rocosos que protegen de manera natural poblado.
Pozo o sima en el Castellar Colorat
Un último misterio es una pieza sumamente singular que apareció en las excavaciones arqueológicas que realizó Alfredo González Prats. Es una cerámica ibérica que imita una crátera de columnas griega sin duda buscando la imitación de un elemento de prestigio como era en ese momento la cerámica ática. Está expuesta en el MARQ (Museo arqueológico de Alicante).
Crátera ibérica que imita a una crátera ática. MARQ
Aunque es tan sólo una hipótesis, podríamos pensar que el Castellar Colorat también tenía un sentido sagrado, que pudo albergar un santuario. Las extrañas piletas podrían tener alguna función ritual. Los pozos encontrados en el yacimiento también podrían tener un contenido simbólico como por ejemplo el pozo votivo del poblado ibérico del Amarejo, en Albacete. Esa crátera ibérica de columnas tan singular que imita a la cerámica de prestigio ática, quizás fue una ofrenda para el dios o diosa que presidía el santuario.
Puede ser incluso que el lugar tuviera carácter sagrado ya desde los tiempos en que Peña Negra/Herna fue habitada, entre los siglos IX y VI a.C. La ubicación del Castellar Colorat es predominante sobre la gran ciudad de Herna. De hecho está en su punto más alto. Sí, como se ha planteado, el lugar donde vivían las élites de Herna estaba en lo alto del cerro de Peña negra, es posible que en el Castellar Colorat se encontrará el lugar más sagrado de Peña Negra. La parte más cercana al cielo tiene un contenido simbólico. Es el lugar de mayor cercanía al cielo, el lugar habitado por la divinidad.
Sólo una completa excavación arqueológica podría aclarar lo que aquí planteo. La aparición, por ejemplo, de exvotos íberos o de representaciones de Tanit confirmaría la hipótesis de que el Castellar Colorat también fue un lugar sagrado, un santuario.
También cabe la posibilidad que fuera aquí donde habitara la élite de Herna y no en lo alto del cerro de Peña Negra. La acrópolis fortificada de la que podría haber quedado la gran torre serviría para proteger y separar a la élite del resto de los habitantes de la gran ciudad. Las piletas y los pozos podrían tener una función meramente utilitaria, para contener agua por ejemplo. La curiosa y singular crátera podría ser parte de la cerámica de lujo de uno del jefe o uno de los dignatarios de la ciudad antigua.

La gran torre del Castellar Colorat
En definitiva, el Castellar Colorat que pudo ser atalaya, fortificación, poblado ibérico, o santuario. Es un yacimiento de gran importancia que completa la singularidad y relevancia histórica de Peña Negra.
Sentados en lo alto de la gran torre podemos reflexionar sobre la función que pudo tener el lugar al tiempo que nuestros ojos se inundan de las extensas panorámicas del entorno. Desde aquí llegamos a ver el mar y buena parte de la costa de Alicante. Quien sabe si desde lo alto de esta torre algún guerrero íbero divisó a las embarcaciones romanas que traerían a los invasores que cambiarían su mundo para siempre.
Al norte, a lo lejos, se alza el impresionante Puig Campana, el monte más emblemático de Alicante. Hacia el sur las sierras de Callosa y Orihuela y las tierras murcianas. Y a la falda del monte del Castellar Colorat se extiende el importante yacimiento de Peña Negra. Las excavaciones arqueológicas que han sido retomadas con entusiasmo desde el año 2014, pueden aclararnos muchas incógnitas y darnos más sorpresas y satisfacciones a todos los que nos seguimos haciendo preguntas sobre nuestro pasado y sobre aquel pueblo tan singular que fue el pueblo íbero.
En el siguiente enlace encontrarás una ruta senderista que te permitirá conocer el Castellar Colorat, la Peña Negra y otros dos yacimientos arqueológicos:
- Ruta arqueológica de la sierra de Crevillente.

Bibliografía: 
Estudio del poblamiento antiguo de la Sierra de CrevillenteAlfredo González Prats, A. (1983):, Anejo I de la revista Lucentum, Universidad de Alicante.

Organización del territorio y modelos de poblamiento de la Contestania Ibérica.
Jesús Moratalla Jávega. Universidad de Alicante 2004.


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