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CUEVA DEL CANTAL 2/3 Rituales de enterramiento

Con respecto a los enterramientos encontrados en la Cueva del Cantal, corresponden al menos a nueve individuos. Por los análisis realizados ninguno de ellos alcanzaba los 40 años, lo que da idea de la corta esperanza de vida de aquella época, en que estos cazadores, agricultores y ganaderos tenían que luchar contra la naturaleza y las enfermedades con medios muy rudimentarios.
Hacha de piedra de la Cueva del Cantal
Parece ser que en la Cueva del Cantal se realizaron enterramientos secundarios, es decir, los huesos no aparecieron en conexión anatómica. Se encontraron simplemente amontonados, lo que hace pensar en un descarnado o, lo más seguro, en una pudrición previa en otro lugar. Posteriormente se trasladarían los huesos a la cavidad. Tampoco podemos saber si los allí enterrados tenían un rango especial dentro de la comunidad a la que pertenecían. Seguramente esto sea así, ya que al fin al cabo el número de individuos enterrados en la Cueva del Cantal es escaso, ya que no llega a la decena. Habría que pensar en una comunidad más grande y que aquí se trasladaron los huesos de personas de relevancia dentro del clan o tribu. A esta conclusión parece conducir la aparición del puñal de lengüeta, útil bastante inusual y que podemos decir que era prácticamente de lujo en la época. De hecho, en un enterramiento del Peñón de la zorra en Villena se ha llegado a especular con un posible enterramiento de un príncipe o jefe guerrero que también apareció acompañado de uno de los pocos puñales de este tipo que se han dado en los yacimientos arqueológicos de Alicante.
Un hallazgo importante de la cueva de enterramiento del Cantal fue la aparición de la mandíbula inferior de una oveja o cabra acompañando a dos cráneos que estaban dispuestos intencionadamente junto a la pared y protegidos por piedras que facilitaban su conservación integral. Se ha relacionado este acompañamiento del hueso animal junto al cráneo humano con algún tipo de ritual que hoy se nos escapa.
La Cova del Cantal también ha dado restos del periodo ibérico y romano. De hecho ha aparecido algún trozo de cerámica pintada Ibérica y también algún trozo de terra sigillata romana. Seguramente esto se debe a que la cueva posteriormente fue utilizada esporádicamente como refugio.
Cerámica de la Cueva del Cantal
La Cueva del Cantal es un ejemplo de la importancia de la excavación sistemática, ordenada y científica de los yacimientos arqueológicos. No sólo es importante sacar a la luz los materiales. La disposición de los mismos facilita muchísima información que la mera extracción de los materiales arqueológicos con fines coleccionistas destruye. Por otra parte la Cova del Cantal gracias a su registro arqueológico intacto ha facilitado un acercamiento a los rituales y al sentir espiritual de aquellos hombres que habitaron la Foia de Castalla y la Sierra del Reconco hace más de 4000 años.
Otra curiosidad de los enterramientos es la escasez de elementos de adorno. Tan sólo se ha encontrado un anillo y una cuenta discoidal en calaita. Son mucho más abundantes en otras cuevas como la Cuevadel Humo en Alicante, el Fontanal de Onil, la Cueva de la Barcella en Torremanzanas o la Cueva de La Pastora en Alcoy. No sabemos a qué se debe. Se han hecho varias hipótesis. Por un lado podría deberse a que se dejarán olvidados los elementos de adorno en el traslado de los restos humanos desde el enterramiento primario al enterramiento secundario en la Cueva el Cantal. Otra posibilidad es que estos elementos de adorno fueran de materiales perecederos como piel o madera y que hayan desaparecido con el paso de los siglos. Otra hipótesis sería este clan realmente no usará elementos de adorno como distinción y debido a la naturaleza guerrera de la mayor parte de los hallazgos fuera un clan eminentemente guerrero y que prefirieran usar el tatuaje o la pintura corporal principalmente para su adorno evitando de esta manera cualquier elemento (collares, anillos,etc.) que pudiera interferir en el momento de la lucha. Pero esto son sólo hipótesis que los que aquí fueron enterrados guardarán para siempre.
Desde la puerta desde la entrada de la cavidad de la Cueva del Cantal se tiene una bonita panorámica dominando en primer plano el puerto de Biar, que desde la Prehistoria ha sido lugar de paso importante entre los valles de la montaña alicantina. La orientación de la cueva permite seguir al sol desde su entrada la mayor parte del día. Quién sabe si esto podría significar para las gentes que usaron la cueva una metáfora de la vida y a muerte. El sol alcanza su cenit frente a la cueva inundándola de luz. Posteriormente cae y perece en el horizonte, entre las montañas. Metáfora de la vida dada por el dios sol y que acabó para los que fueron enterrados en esta cavidad. A la mañana siguiente el sol vuelve a salir y a iluminar la cueva. Es de nuevo la vida, la vida en el más allá tras la muerte.
Panorámica desde la entrada de la Cueva del Cantal


Una piedra plana, a modo de pedestal natural, se levanta a escasos metros de la entrada de la cueva. Por qué no imaginar al chamán de la tribu un atardecer cantando sus letanías al sol poniente mientras sus compañeros de tribu traían a la cueva los huesos del último jefe. Los restos del héroe que les lideró y luchó por ellos en los combates contra otros clanes. Quizás era suyo el precioso cuchillo de cobre qué podemos apreciar hoy alejado de su dueño en el Museo Arqueológico de Alicante.

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Bibliografía:
- Eduardo López Seguí, Marco Aurelio García Bebia, José Ramón Ortega Pérez "La Cova del Cantal (Biar, Alicante)". Lucentum IX-X 1990-91, pp. 25-49.
- Marco Aurelio García Beviá, Eduardo J. López-Seguí "La Cova del Cantal (Biar, Alicante). Aproximación al conocimiento del ritual de enterramiento en el calcolítico levantino"

© Julio Asunción

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