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| La Loma del Garbinet |
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| Uno de los agujeros de poste del poblado de la Edad del Bronce |
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| Cruz grabada cerca de la cima de la Loma del Garbinet |
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| Una de las covachas de la Loma del Garbinet |
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| Panorámica de Alicante desde la Loma del Garbinet |
- Bibliografía:
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| La Loma del Garbinet |
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| Uno de los agujeros de poste del poblado de la Edad del Bronce |
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| Cruz grabada cerca de la cima de la Loma del Garbinet |
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| Una de las covachas de la Loma del Garbinet |
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| Panorámica de Alicante desde la Loma del Garbinet |
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| Calzo de poste |
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| Calle de Terlinques |
- Ruta senderista y localización del poblado de la Edad de Bronce de Portitxol
Portitxol es un pequeño poblado de la Edad del Bronce (II milenio a.C.), que se sitúa en el municipio de Monforte del Cid, cerca de la autovía Alicante-Madrid y cerca del puerto que separa el campo de Alicante del corredor de Vinalopó. Este puerto se llama Portitxol y de aquí le viene el nombre al yacimiento arqueológico.
El poblado del Portitxol se encuentra en un estratégico cerro de fácil defensa que se desprende de la ladera oeste de la sierra de la Pedrera. Es un buen ejemplo de asentamiento de la Edad del Bronce, donde se buscan cerros o cabezos donde la orografía facilita la defensa. El cerro donde está el poblado de la Edad del Bronce del Portitxol está a 330 m. sobre el nivel del mar y se levanta 60 metros sobre el valle y 30 metros sobre el collado que une el cerro a la sierra de la Pedrera. Está a 3 kilómetros del río Vinalopó, a 15,8 kilómetros del mar y a 17 kilómetros en línea recta de Alicante.
El cerro está coronado por una doble cima. El poblado se encontraba en las laderas norte, noreste y noroeste de la cima más alta. No quedan apenas restos constructivos, salvo algunos restos de muro de lo que debieron ser las viviendas y los derrumbes de lo que fueron las murallas. De todas formas hay que pensar que muchas de las estructuras debieron estar construidas con barro, con adobe y no han llegado hasta nosotros.
A continuación hago una valoración de cómo pudieron estar distribuidas las diferentes partes del poblado.
Entre las dos cimas del cerro de Portitxol hay una pequeña explanada que pudo ser usada como redil donde los habitantes del poblado guardaban el ganado.
También es muy probable que la cima más baja del cerro haya sido utilizada como antecastro. Este antecastro facilitaría la defensa del poblado haciendo que los atacantes que intentaran acceder al poblado por la explanada o redil, se vieran entre dos fuegos, con defensores atrincherados en el antecastro y otros defensores atacando desde la cima del cerro principal.
En las laderas de la cima más alta del cerro que cae hacia la explanada-redil podemos apreciar muchas piedras en derrumbe, que deben ser de muros que aumentaban la defensa de la entrada al poblado. También se puede observar en algún punto algunas hiladas de piedras formando muros.
A media ladera de la vertiente norte podemos apreciar también derrumbes de lo que debió ser la muralla que protegió por este flanco el poblado.
Una curiosidad del lugar es la existencia de un búnker de la Guerra Civil que se encuentra en la parte baja del cerro, bajo la explanada-redil, lo que es una muestra más de la importancia estratégica que tenía el control del puerto de Portitxol incluso en tiempos más recientes.
Junto al búnker podemos ver un muro construido con grandes piedras que pudo ser levantado en la Edad del Bronce. Este muro sería la primera línea de defensa del poblado, protegiendo la vaguada-redil que se encuentra entre las dos crestas rocosas que coronan el cerro.
Desde el poblado de la Edad del Bronce de Portitxol se tiene una panorámica amplísima del corredor del Vinalopó. El lugar es muy estratégico, ya que, como se ha mencionado más arriba, controla el paso o puerto entre el corredor del Vinalopó y el Camp d´´Alacant.
La visibilidad hacia el Este desde el poblado está limitada por la sierra de la Pedrera. Seguramente esta carencia en el sistema defensivo del poblado se subsanaba con un puesto de vigilancia en un cerro cercano que permitiera una visibilidad de 360 grados sobre el entorno. Este cerro se encuentra a 400 metros al este del poblado y alcanza los 354 metros de altura, elevándose más que el punto más alto del poblado del Portitxol. En lo alto de este cerro me fijé que cerca de una antigua cantera había dos estructuras excavadas en la roca de tendencia semicircular. No he encontrado ninguna documentación sobre esto ni si tienen que ver con la cantera, cosa que dudo. Pudo ser el lugar de vigilancia. También pudo tener alguna utilidad ritual, ya que estos semicírculos, aunque son más pequeños, me recordaron otro semicírculo de probable finalidad ritual que se encuentra en un poblado celtíbero de Navarra, el castro de Turbil. Además tienen la misma orientación, este, hacia la salida del sol, con el simbolismo que esto encierra.
Los pobladores de Portitxol cultivaron los campos que se ven alrededor, donde hoy predomina la vid. También tendrían una pequeña cabaña ganadera, seguramente cabras u ovejas, que al anochecer guardarían en el redil entre las dos crestas rocosas. Por otra parte en la sierra de Pedreda podían practicar la caza. En mi visita saltaron ante mí un par de conejos. Hoy la sierra de la Pedrera sigue siendo coto de caza y no es habitual ver los cartuchos usados tirados por los senderos.
Entre los materiales encontrados destaca un puñal de bronce y un molde de fundición, que acredita la existencia de cierta actividad metalúrgica en el poblado del Portitxol.
Otro hallazgo interesante fue un objeto de arenisca con forma de media luna. Podría ser un elemento de adorno. Lo interesante de esta pieza es que no se ha encontrado otra similar en ningún yacimiento arqueológico de la provincia de Alicante.
El Portitxol es otro de los muchos yacimientos arqueológicos que acreditan al Valle del Vinalopó como zona de enorme riqueza arqueológica.
El siguiente enlace es una ruta senderista que lleva al poblado prehistórico y recorre la sierra de la Pedrera: Ruta sierra de la Pedrera y poblado del Portitxol.
Bibliografía:
- Francisco Javier Jover Maestre: “Caracterización de las sociedades del II milenio ANE en el Levante de la Península Ibérica”. Universidad de Alicante.
- Mauro S. Hernández Pérez: “La metalurgia prehistórica en el valle medio del río Vinalopó (Alicante)”. Universidad de Alicante.
- Ruta senderista y localización del poblado de la Edad de Bronce de Portitxol
-- Ruta senderista para llegar a Caramoro
La cuenca del río Vinalopó está llena de yacimientos arqueológicos. Desde la prehistoria, este río de escaso caudal fue lugar de habitación y ruta de paso. Cerca de Elche encontramos uno de los yacimientos arqueológicos más interesantes del río Vinalopó: Caramoro. Su misión era vigilar esta ruta de gran valor estratégico.
Caramoro es una pequeña fortaleza de la Edad del Bronce. El nombre del yacimiento viene del parecido que alguien vio entre el perfil del saliente rocoso donde se halla el poblado y la cara de un moro. Cronología aproximada: 1500.1150 a.C.
Caramoro estaba protegido por el sur y el oeste por los escarpes rocosos. El flanco este estaba protegido por una muralla que al norte se reforzaba con un ensanchamiento que formaba los cimientos de lo que debió ser una torre.
El poblado tuvo dos o tres departamentos además de una terraza de observación. Esta terraza está en la zona que da a los escarpes. Desde aquí se vigilaba el entorno.Seguramente el acceso principal se realizaba por el pasillo que dejaban las murallas del sector este. Esto facilitaría la defensa al obligar al enemigo a entrar de uno a uno y por debajo del bastión o torre principal. Además el avance del guerrero enemigo por este pasillo dejaría su flanco derecho, el que no porta el escudo, desprotegido y accesible a las piedras, flechas o venablos que arrojarían los defensores desde lo alto de la muralla o la torre. Otro posible acceso estaría junto al bastión o torre norte, otro de los lugares más protegidos del pequeño poblado fortificado. En el gráfico se señala el acceso a la fortaleza, que sería por la zona de la terraza y con flechas rojas se señala el recorrido que los atacantes tendrían que realizar para alcanzar la entrada. En el vídeo se entra al recinto por este recorrido que está marcado con flechas rojas en el plano, con la entrada por la terraza.
Probablemente Caramoro fue un puesto de vigilancia sobre el río Vinalopó que dependía del gran poblado prehistórico de la Moleta. La Moleta se encuentra a tan sólo 300 metros de Caramoro, en dirección noreste. En Caramoro habría una guarnición de media docena de personas dedicadas al control del paso por el río Vinalopó. El río discurre bajo la visera rocosa donde se encuentra el yacimiento arqueológico.
Caramoro es un excelente ejemplo del uso combinado del medio natural (escarpes rocosos) y de la construcción artificial defensiva. Este uso combinado de elementos defensivos era muy habitual en los poblados fortificados de la Edad del Bronce.
En el Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE) podemos ver parte de los hallazgos que se han encontrado en Caramoro.
Pero lo que más llama la atención es el esqueleto de un niño de 1,5 años aproximadamente que fue muerto de un espadazo en la cabeza y que estaba enterrado sin ajuar bajo el suelo de una vivienda. El enterramiento de niños bajo el suelo de viviendas era habitual en la Edad del Bronce. Lo que es una rareza es la causa de la muerte.¿Era este niño el hijo de alguno de los guerreros que protegían Caramoro y murió en un ataque enemigo? Es lo más probable, aunque podemos sugerir también otra hipótesis. ¿Pudo ser un sacrificio humano donde el niño fue la ofrenda a un desconocido dios para aumentar el poder de la fortaleza ante los enemigos? Para responder a estas preguntas sólo quedan los restos del pequeño asesinado que no pueden despejar las dudas. Lo que si queda claro es que eran tiempos difíciles, donde los poblados debían fortificarse ante las amenazas de tribus o clanes vecinos poco amigables que luchaban por el control del Valle del Vinalopó hace 3.500 años.
Por último hacer mención de un grato encuentro. En mi caminar hacia Caramoro me encontré con Manuel Jaén, Gulló veterano entre los veteranos en esto de la montaña y el senderismo. Manuel fue el iniciador de los grupos de senderismo y escalada en Elche, además de un gran atleta que creó la media maratón de Elche. A sus 85 años no renuncia a caminar por los montes y os aseguro que con un brío que ya me gustaría tener a mí cuando alcance su edad. Con Manuel me acerqué a Caramoro y nos inmortalizamos en esta foto.
Aquí pongo un enlace con la biografía de Manuel. Un verdadero deportista y amante de las montañas que ha sido homenajeado por sus conciudadanos en varias ocasiones: http://www.elche.me/biografia/jaen-guillo-manuel
- Ruta senderista para llegar a Caramoro
Bibliografía:
Rafael Ramos Folques:” Informe sobre las excavaciones arqueológicas de Caramoro.” 1990.
© Julio Asunción
julioasuncion@hotmail.com
Distancia: 4,8 Km.
Desnivel máximo: 166 m.
Desnivel Acumulado: 186 m.
La Serra Grossa marca con sus 172 metros de altura el horizonte de la ciudad de Alicante. Delimita por el oeste la playa de la Albufereta, que en su día fue una ensenada donde hubo un puerto romano y con anterioridad ya fue lugar de poblamiento humano como acreditan los restos ibero, de la Edad del Bronce y neolíticos.
Dominando la ensenada de la Albufereta está el poblado de la Edad del Bronce de la Serra Grossa. Es uno de los asentamientos humanos más antiguos de la ciudad. El poblado se encuentra en un espolón que se desprende de la parte más nororiental de la Sierra Grossa.
Fue uno de los primeros yacimientos arqueológicos excavados en Alicante. El poblado fue descubierto en el primer tercio del siglo XX. Su descubridor fue el Padre Belda, infatigable estudioso de los restos del pasado que fue director del Museo Arqueológico de Alicante y al que no le importaba ensuciarse la sotana con el polvo milenario de la Historia.
En el poblado de la Edad del Bronce de la Serra Grossa se obtuvieron unas de las primeras cronologías por Carbono 14 de la arqueología española. Así sabemos que este poblado fue ocupado hacia el 1.815 a.C. Esta fecha es una de las más antiguas dentro del Bronce Valenciano.
Esta ruta lleva a este poblado prehistórico y recorre la Serra Grossa. Además de visitar un importante yacimiento arqueológico en la historiografía de Alicante, disfrutaremos de las extensas panorámicas que ofrece la Serra Grossa.
(Km. 0,00) Empezamos la ruta en la calle Sierra San Julián que es el otro nombre por el que se conoce la Serra Grossa. Esta calle está a la falda de la Serra Grossa. Pocos metros más adelante hay una bifurcación. Seguimos por la derecha, por la pista que sube por la ladera de la sierra.
(Km. 1,00) Subimos por la pista asfaltada. Al pasar las últimas casas la pista queda cortada al paso de vehículos. En un momento dado la pista asfaltada acaba y sigue ahora de tierra. Pocos metros más adelante tenemos que fijarnos en un hito de piedras que está a la derecha de la pista tierra. Aquí empieza un sendero que baja al espolón donde está el pequeño poblado de la Edad del Bronce.
(Km. 1,100) A 100 metros está el poblado de la Edad del Bronce. Todavía quedan restos de la torre que defendía por esta parte el poblado.
Delante de la torre podemos apreciar la roca cortada artificialmente para hacer un foso que incrementaba la defensa. En una pequeña covacha a los pies de la pared que forma uno de los lados del foso alguien ha creado un improvisado altar con velas y postales de santos y vírgenes.
En el poblado prehistórico todavía se conservan muros de casas de tendencia circular que fueron habitadas hace más de 3.500 años.
Desde el poblado de la Edad del Bronce de Serra Grossa se tiene una excelente panorámica de la Albufereta. Alrededor de esta ensenada han aparecido los restos más antiguos de ocupación humana de lo que hoy es la ciudad de Alicante. Así, en el Cerro de las Balsas (también en este blog) han aparecido restos del Neolítico, de hace 6.000 años.
Las cerámicas y útiles encontrados por el Padre Belda en este yacimiento están expuestos en el MARQ (Museo Arqueológico de Alicante).
Tras visitar el poblado prehistórico podemos volver al punto de partida, pero es recomendable ampliar la excursión y recorrer el cordal de la Serra Grossa para disfrutar de las panorámicas que ofrece.
Volvemos a la pista de tierra y la continuamos.
(Km. 1,420) Bifurcación, seguimos por la derecha.
(Km. 1,770) A la derecha de la pista vemos una gran roca a la que podemos subir. Es un buen mirador de las sierras y de los barrios del norte de Alicante.
(Km. 2,140) Llegamos a la cima de la Sierra Grossa, que está unos metros a la izquierda del camino. No destaca ya que esta sierra es casi plana en su parte alta.
(Km. 2,528) Merece la pena continuar por el cordal hasta el extremo más occidental de la sierra. Desde aquí tenemos la mejor panorámica de Alicante con el Castillo de Santa Bárbara en primer plano.
(Km. 4,800) Volvemos por el mismo camino. Una excursión cómoda e histórica sin salir de la ciudad que se puede realizar en un par de horas y con atractivos de sobra para hacerla muy interesante.
© Julio Asunción
julioasuncion@hotmail.com
- Poblado prehistórico
- Edad del Bronce
- II milenio a. C.
- Mapa 870 (3-3) Les Enzebres
- Acceso: fácil
Controlando uno de los pasos históricos que unía las tierras del Sudeste peninsular con la Meseta, se alza este poblado de la Edad del Bronce como ejemplo de la importancia del dominio de las vías de comunicación en la antigüedad.
Se detallan dos maneras de acceso, la primera más larga pero en la que se disfruta de una agradable caminata desde el Aula de la Naturaleza del Monte del Coto. La segunda nos acerca junto a la base del espolón rocoso donde se encuentra el poblado.
Desde el área recreativa (para llegar ver Cueva de la Moneda) desandamos la carretera asfaltada de acceso trescientos metros hasta un poste indicativo del P.R.V. 3. Hay que seguir en dirección hacia Encebras por la pista de tierra que pasa junto a una masía en ruinas. Continuamos ascendiendo un kilómetro entre pinos, jaras y romeros hasta un cruce muy cercano a la parte alta de la sierra. Aquí elegimos la pista de la izquierda. Pasamos junto a un depósito de agua contra incendios. Poco después llegamos a otro cruce. A la derecha lleva a Encebras. Cogemos el de la izquierda que enseguida nos acerca a otro gran depósito que se encuentra en la parte cumbrera desde el cual se contempla toda la zona natural de Monte del Coto. En el depósito se acaba la pista forestal. Hay que continuar, ahora sin senda señalada, siguiendo la línea de cumbre hacia el oeste. Pasamos otra loma desde el que se ve hacia el SO la elevación donde se encuentra el poblado del Bronce. Nos volvemos a encontrar con otra pista forestal muy abandonada que lleva al cabo de 300 metros de descenso a otro cruce que tomamos a la derecha. Sólo queda salirse por la izquierda de la pista forestal cuando estemos junto a la base del Castillarejo para emprender la subida por la vertiente Este, la más accesible. En total se recorren tres kilómetros hasta el yacimiento arqueológico.
La otra manera de acercarse es con el coche desde Encebras. En la carretera de acceso al área recreativa, a los dos kilómetros y medio del caserío, al final de una cuesta, en una curva a la izquierda y cuando la carretera toma dirección Este, sale una pista forestal a la derecha donde hay sitio de sobra para dejar el coche. Desde aquí se ven los precipicios que defienden el poblado por el Sur. Enfrente, al otro lado de la carretera, sale otra pista que asciende rodeando por el oeste El Castillarejo. 500 metros más adelante ganaremos la vertiente Este, por la que es más fácil la subida al alto donde se encuentra el poblado de la Edad del Bronce.
Los restos más visibles se encuentran en la misma cumbre del espolón. No se llegan a distinguir estructuras definidas, pero si se ven en las laderas grandes agrupaciones de piedras en derrumbe, que deben de proceder de casas o de la muralla que defendía el poblado en este sector.
Hay varias covachas en el cerro donde se levanta el poblado. Probablemente fueran usadas por los habitantes de El Castillarejo, si bien no se han encontrado hallazgos que lo ratifiquen. La más grande está en la ladera Sur. Desde la cima vemos una especie de trinchera cuyo uso cuando se ocupó el yacimiento se nos escapa. Siguiéndola hasta el borde del precipicio nos lleva hasta la cueva, que está orientada hacia el Este.
Los pobladores del lugar eligieron un sitio de enormes posibilidades. Agricultura en los llanos del Norte, caza y pastoreo en el Monte del Coto. Agua de la rambla de las Tres Fuentes. Seguridad gracias a los escarpes que protegen al poblado por todas sus vertientes. Además domina el pasillo histórico que comunica el Vinalopó con Murcia y Andalucía. Esta ruta tuvo mucho que ver en la introducción de la metalurgia en las tierras de Alicante. Las influencias del Bronce Argárico del Sudeste peninsular penetraron por aquí. Los especialistas todavía no se ponen de acuerdo en el alcance de las mismas, pero no cabe duda de que llegaron al Alto Vinalopó.
Uno de los grandes atractivos de la visita a este poblado prehistórico son las panorámicas que se tienen desde el Castillarejo. Lo primero que llama la atención es el contraste del llano cubierto de vides, que se extiende hasta el murallón de la Sierra de Salinas, con la orografía ondulada y verde de pinos de la Sierra del Coto. Hacia el NE en días claros se alcanza a ver la sierra de Beneixama, límite con la provincia de Valencia como telón de fondo a las tierras del Alto Vinalopó. Al oeste el Cabezo de la Sal, cuya riqueza en este mineral seguramente no pasó desapercibida en la prehistoria. Por detrás asoma la sierra del Carche que da entrada a la región de Murcia y a las cabeceras del Segura y del Guadalquivir.
© Julio Asunción
Si realizas esta ruta con GPS te agradecería que me mandaras los tracks y waypoints de la ruta a esta dirección para incluirlos en la página. Así colaboraremos con otros senderistas amantes de la arqueología: